Abrir las conchas cuidadosamente y conservar los ostiones por separado. Enjuagar y escurrir las conchas cóncavas para posteriormente untar el interior con abundante mantequilla. Distribuir las espinacas en ellas en forma de cama y dejarlas pendientes.
En una sartén chica, fría la mantequilla con la cebolla revolviendo constantemente para evitar que tome color; agregue el chile revolviendo, en seguida la maicena disuelta en la leche sin dejar de volver. Condimentar con consomé, pimienta y sal; retirando la mezcla del fuego para posteriormente añadirle la crema.
Asentar todas las conchas sobre una charola para hornear cubierta de sal gruesa para acomodarlas y evitar que se derrame su contenido. Colocar en cada concha sobre las espinacas un ostión. Espolvorear ligeramente un poco de pan molido. Distribuir encima la salsa blanca, nuevamente más pan molido y encima el queso. Se podrá añadir unas gotas de salsa tabasco. Coloque sobre cada ostión unos trocitos de mantequilla. Hornear durante 3 a 5 minutos.
Servir 6 conchas calientes sobre platos individuales previamente preparados con sal gruesa para mantener las conchas en su posición horizontal.